27. Adiós, primera parte.

Los siguientes dos días caen en una rutina. Me despierto, desayuno en mi habitación, voy al gimnasio, evito el cuarto y último piso, evito los pasillos y paso todo el día, si es posible, encerrada en la biblioteca.

Ninguno de los chicos había venido a buscarme, no es que los extrañe, pero se sentía ...

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