5. Llora por mí

Es el segundo día. No sé qué esperar, pero no es tan diferente de ayer. El mismo laboratorio está lleno de humanos que han aceptado ser transformados.

Gritan, lloran, se retuercen en las mesas, suplican, y yo vomito.

Me muevo hacia un lado para poder apoyarme en la pared. Mi cabeza late tan fuerte q...

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