Capítulo 15: Investigación

—¿Por qué demonios sabes mi número?— empecé, sin querer lidiar con este imbécil tan temprano en la mañana.

—Primero deséame buenos días— dijo desde el otro lado.

—¿Qué?

—Deséame buenos días.

—¿Qué demonios quieres?

—No diré una palabra antes de que me lo desees.

Apreté los dientes y cerré los ...

Inicia sesión y continúa leyendo