Capítulo 95.

Markos no regresó a dormir.

Tampoco lo vi al día siguiente.

No fue una ausencia ruidosa ni dramática; al menos ahora sabía que dormía un par de horas en la habitación, porque cuando llegábamos del trabajo su olor seguía allí, fresco, reciente, como si hubiera pasado solo para recordar que segu...

Inicia sesión y continúa leyendo