Capítulo 16 Morir

El hombre que nunca murió

Ariana

—De mi padre.

Las palabras de Sebastián quedaron flotando entre nosotros.

No sabía qué decir.

Miré nuevamente la fotografía.

El hombre estaba de espaldas, caminando por una calle que no reconocía. Llevaba un abrigo negro, exactamente como los que solía usar...

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