Capítulo 39 Segundos

El hombre que nunca conocí

Ariana

No sé cuánto tiempo permanecí inmóvil.

Quizá fueron unos segundos.

Quizá una eternidad.

Solo podía escuchar los latidos de mi corazón mientras aquella voz volvía a resonar desde el piso inferior.

—Lucía, sal.

Mi madre seguía sosteniendo mi mano.

Sus dedos temblab...

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