Capítulo 27 El cerco

La cruda realidad de la mañana se filtró por las ventanas rotas del almacén, disipando la densa burbuja de intimidad que Leila y Ernesto habían construido durante la madrugada. Leila se despertó con el brazo de Ernesto rodeándole la cintura con una firmeza protectora y posesiva, como si el ingeniero...

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