Capítulo 50 Capítulo sin título

Probablemente solo Jonathan y yo sabíamos lo que pasó entonces. Pero no podía arriesgarme a que descubriera que había perdido la memoria.

—¿Por qué parece que no recuerdas nada?

Ariadna se inclinó de repente, olfateándome como un sabueso.

—Estás muy rara.

La empuje enseguida.

—¿Qué eres, un per...

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