Capítulo 25 La sangre en sus manos

(Narrado por Isabella).

El día arrastró su peso con una lentitud que me resultaba casi ofensiva. Después de la noche en el sofá —su mano en mi cabello, su respiración constante, el silencio cargado de todo lo que no nos atrevimos a decir—, Dante había recuperado la distancia como quien vuelve a c...

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