Capítulo 43 Una invitación peligrosa

Camila dejó de caminar.

—¿Qué dijiste?

Lucía se detuvo a pocos metros, sin borrar la leve sonrisa que llevaba desde que la había seguido hasta el corredor.

—Que creo que las dos tenemos un problema con la misma persona.

Camila la recorrió de arriba abajo.

—Si estás hablando de tu hermana, n...

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