Capítulo 50 Dos besos de más

Rodrigo detuvo el auto frente a la entrada del salón y, antes de bajar, giró hacia Oriana.

Durante unos segundos se quedó mirándola sin decir nada.

El vestido negro que ella había conseguido caía sobre su cuerpo con elegancia, marcando sus curvas sin exagerarlas. Había dejado los rulos sueltos...

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