Capítulo 69 No quiero esconderte nada

Rodrigo cerró la puerta de la oficina y se quedó unos segundos observándola.

Ella seguía pálida y, aunque intentaba disimularlo, se veía agotada.

—Ori, sentate, por favor.

Ella sonrió al escucharlo.

—Estoy bien, en serio.

—Eso dijiste hace cinco minutos y casi te mareaste en el pasillo.

Es...

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