Capítulo 71 ¿Todavía querés que termine?

Oriana, en ese momento, no sabía cómo reaccionar. Tenía ganas de reír, llorar y hasta saltar, aunque con el pie lastimado aquello era imposible, y tampoco podía aplaudir con la muñeca inmovilizada.

Todo se sentía demasiado irreal, como si la vida, por una vez, le estuviera permitiendo ser feliz. La...

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