Capítulo 8 Cuarenta y ocho horas

Lucía dejó de sonreír.

—¿Mentirte con qué? Yo dije que Oriana lo miraba como una tonta, no que él le hiciera caso. ¿De verdad creés que Rodrigo Valdés se fijaría en ella?

Jaime mantuvo los ojos sobre ella.

—Acaba de decir delante de todos que va a casarse con tu hermana.

—Entonces está minti...

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