Capítulo 88 Al fin vas a ser mi esposa.

El profesor Donato Santillán avanzaba hacia ella con paso tranquilo.

Oriana sonrió.

—¿Qué hacés acá? Pensé que ya estabas adentro de la iglesia.

—Sí, estaba.

—¿Y por qué saliste? ¿Te vas a ir?

Donato se detuvo frente a ella. El fotógrafo se apartó unos pasos y uno de los encargados de la ceremo...

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