Capítulo 6 Capítulo 6. Él y yo, no somos nada.

Dulces. Sus labios son dulces.

Y suaves.

Envuelven los míos con movimientos cadentes y seguros.

Sus manos rodean mi rostro y sus pulgares, rozan mi mejilla. Cada uno inclina su cabeza hacia lados contrarios, para profundizar un poco más. Lo que empieza con lentitud, aumenta la intensidad, conf...

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