Capítulo 34 El hombre que podía rivalizar con Julian

Cuando Julian no sonreía, ya era peligrosamente guapo.

Cuando lo hacía… era un arma biológica.

El efecto dominó fue inmediato: jadeos, pestañas que aleteaban, una o dos mujeres a punto de chocar entre sí. La expresión de Julian se heló al instante. Una sola mirada fría y el rebaño se dispers...

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