CAPÍTULO 48

Él estaba allí, con gafas redondas como un verdadero nerd; se veía gracioso y lindo al mismo tiempo. Sostenía algo demasiado familiar, un sobre rojo. Ella se lo arrebató y lo abrió. Había una carta, tal como esperaba.

—Espero que sigas sonriendo porque tu sonrisa aún ilumina y brilla en el mundo en...

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