Capítulo 105

El domingo por la noche, el alfa Sebastian volvió a casa.

Abrió la puerta. El departamento estaba impecable. Limpio, ordenado, como antes.

Se le iluminó el rostro. Ella volvió.

Las luces estaban apagadas. Debe de estar dormida.

Avanzó en silencio por el pasillo, empujó la puerta del dormitorio y...

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