Capítulo 14

El alfa Killian tomó el asiento en la cabecera de la mesa. Miró a Eira y dio unos golpecitos en la silla junto a la suya.

—Aquí.

Todas las miradas en la sala siguieron el gesto.

—¿Nueva asistente, alfa Killian? —preguntó alguien, tanteando.

La mirada del alfa Sebastian se clavó en ambos. Sobre t...

Inicia sesión y continúa leyendo