Capítulo 207

—Conozco a Eira —dijo Serena, con la amargura afilándole la voz—. No es la santa que todos pintan. Sebastian sigue obsesionado con ella. Está tan desesperado por recuperarla que ni siquiera quiere a su propio bebé.

Lainey se quedó quieta, con el vino a medio camino de los labios.

—Si el alfa Sebas...

Inicia sesión y continúa leyendo