Capítulo 25

Serena lo estudió un momento. Luego sonrió y le rozó la mejilla con el pulgar.

—¿Eso es lo que te está carcomiendo? —preguntó en voz baja—. Tal vez Eira crea que lo es. Yo no.

Le rodeó la cintura con los brazos y apoyó la cabeza contra su pecho.

—Tú fuiste quien me respaldó cuando me fui. Financi...

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