Capítulo 41

Luna Seraphina miró por encima del hombro a su hijo y suspiró.

A los veintiocho, el Alfa Killian podía sostenerle la mirada a toda una sala de juntas sin parpadear. Ponlo frente a una mujer que de verdad le gustara y, de pronto, tenía el tino de un adolescente.

—¿De verdad tienes que hacer que una...

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