Capítulo 73 Ella deja de fingir

Nos quedamos en la mesa mucho tiempo después de eso.

Sin hablar. Sin necesitar hacerlo. Ese tipo de quietud que, en las últimas semanas, había empezado a sentirse distinta del silencio, menos como una ausencia y más como algo compartido.

En algún momento Zael preparó té.

Dejó una taza frente a mí...

Inicia sesión y continúa leyendo