14

Llegamos al cine y entregamos nuestras entradas a los guardias de seguridad.

Había mucha gente alrededor que también iba a ver la película.

—¡Vamos, Camila! —dijo Beatriz con entusiasmo mientras me agarraba de la muñeca y me llevaba al interior del teatro.

Compramos palomitas y nos dirigimos al e...

Inicia sesión y continúa leyendo