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—¿Qué demonios, hombre? —gritó Damien mientras escupía sangre en el suelo, queriendo darle un golpe a Lucas, pero este lo derribó al suelo.

—¿Por qué diablos le pegaste con la pelota? —gruñó Lucas mientras le daba puñetazos a Damien.

—¡Lucas, cálmate, es solo un juego, no quiso hacerle daño! —Jenn...

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