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—¡Escuché lo que pasó esta mañana, Camilla! —dijo Beatrice mientras poníamos nuestra comida en la mesa.

—Esa Jenny es una perra, me está volviendo loca. Va a hacer que la mate y la entierre a tres metros bajo tierra sin que nadie lo sepa —Beatrice resopló y yo rodé los ojos ante su exagerada declar...

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