Líneas silenciosas.

Conner

El cuarto trasero del almacén apesta a aceite, sangre y mentiras viejas. Las paredes de concreto sudan humedad, y el aire sabe a metal, como si alguien hubiera arrastrado una moneda por mi lengua. El invierno se cuela por una ventana rota en lo alto de la pared del fondo, pero aun así sud...

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