Capítulo 37

Entraron en una de las boutiques más exclusivas de París. Bella aún no le había dicho una sola palabra a Lucian, y el silencio empezaba a irritarlo. Ni siquiera respondía a las preguntas más simples, como si deliberadamente se hubiera quedado muda.

—Bonjour, belles dames et messieurs, bienvenidos a...

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