CAPÍTULO TREINTA Y SEIS

Era las 2 de la mañana cuando me desperté sudando profusamente. El sistema de enfriamiento en mi habitación funcionaba perfectamente. Me tomó un par de minutos pensar y darme cuenta de qué me había despertado.

Había sido una pesadilla y en ella, todos en la industria de la moda con los que trabajab...

Inicia sesión y continúa leyendo