CAPÍTULO CUARENTA Y TRES

La habitación comenzó a dar vueltas y, como si retrocediera en el tiempo, todos los recuerdos vinieron a mí de golpe.

Cheryl y yo habíamos tenido una pelea antes. Ella me había golpeado y debí haberme desmayado porque no recordaba la mitad de las cosas que habían pasado. Toqué la herida en mi frent...

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