Capítulo setenta y cuatro

—He estado durmiendo— mentí.

—Mentiroso— Gabriel tomó mi mano y me jaló hacia la cama junto a él —¿Han vuelto las pesadillas?

Miré hacia otro lado. Habían vuelto. Casi todas las noches. El miedo se aferraba a mí como el humo, filtrándose en mis sueños, ahogándolos. El sonido de los disparos, el pe...

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