Capítulo 15 El libro me llamó

La puerta de la biblioteca se abrió del todo con un último quejido, y Beth se quedó en el umbral, sin atreverse a avanzar.

La oscuridad que la recibió olía a siglos. A papel amarillento, a cuero curtido, a tinta seca y a ese perfume dulce y mohoso que desprenden los libros cuando llevan mucho tiemp...

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