Capítulo 19 El abrazo

Beth tomó la mano que le tendía, fría como el mármol de una tumba, y se dejó alzar sin esfuerzo, como si pesara menos que una hoja. Las piernas le flaquearon, y él esperó con una paciencia infinita a que recuperara el equilibrio. Después se agachó junto a un banco, rescató de entre las hojas húmedas...

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