Capítulo 27 La viajera de la Torre

Ioana llegó al apartamento a las nueve de la noche con una pizza, dos botellas de vino tinto, un puñado de velas y una expresión de determinación casi militar. Beth, que la esperaba en pijama con las mejillas encendidas, apenas tuvo tiempo de cerrar la puerta antes de que su amiga soltara el abrigo ...

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