Capítulo 31 La hora del retrato

En un rincón de la azotea, junto a la última chimenea, un viejo depósito de agua de hormigón desconchado formaba un banco natural. Beth se sentó con el abrigo ceñido y las manos entre las rodillas. Will se quedó de pie un instante, mirando el horizonte, y luego, para su sorpresa, se sentó a su lado,...

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