Capítulo 214

—¡Hola, López, buenos días!

Una voz clara lo llamó desde atrás, acompañada por el rápido taconeo de unos zapatos de tacón alto.

Daniel asomó la cabeza por la entrada del elevador, sosteniendo la puerta abierta con una mano, y saludó a Connie, que se acercaba:

—Buenos días, Connie...

Al ver que D...

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