Capítulo 119 Donde descansa nuestra historia

Tres años después

La manada Blackwood nunca había sido tan ruidosa.

No por batallas.

Ni por guerreros entrenando.

Ni por reuniones del consejo.

No.

Era por culpa de tres diminutos alborotadores.

—¡Se fueron por allá!

—¡Los vi!

—¡No, no los viste!

—¡Claro que sí!

Las carcajadas resonaron p...

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