Capítulo 32 CAPÍTULO 16: MENTIRAS COMPARTIDAS

La lluvia de nueva york no era agua; era un velo de ceniza líquida que caía sobre el parabrisas de la furgoneta negra, borrando las luces de neón de una ciudad que se apagaba lentamente. el mundo exterior era un eco de gritos y sirenas, pero dentro del vehículo, el silencio era tan denso que resulta...

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