Capítulo 13 13

Cualquiera en su lugar habría saltado de alegría o, al menos, me habría abrazado por la propuesta, pero ella solo me miró confundida, como si no entendiera el regalo que le estaba ofreciendo.

Rodé los ojos, exasperado, y le di un leve golpe en la nuca con la palma de la mano.

—¡Ay! —gritó, llevánd...

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