Capítulo 160 160

Necesitábamos reírnos. La mayor parte del tiempo vivíamos enfrentados, al borde del conflicto.

—Pero te aseguro que el bebé no se irá a casa sin un nombre —dijo—. Aunque tengamos que llamarla “Hígado”… se lo pondremos.

Me reí con fuerza.

—Definitivamente eso nos consagraría como los peores padres...

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