Capítulo 27 27

—¿Damián? —susurró, intentando tocarme.

—No —dije entrecortado, sin mirarla.

Pudo notar que el dolor era real. En lugar de insistir, se sentó a mi lado, sin importarle que el agua empapara su ropa. Apoyé la cabeza sobre sus muslos sin pedir permiso y murmuré:

—Échame un poco de agua en la espalda...

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