Capítulo 29 29

Me atraganté con mi propia saliva.

—¿Estás bien? —preguntó, algo preocupado.

—Sí… sí, estoy bien. Solo somos amigos —aclaré apresuradamente—. Él me está ayudando con algo, y yo lo estoy ayudando con su empresa.

Néstor me observó de arriba abajo con una expresión difícil de leer. Quise preguntarle...

Inicia sesión y continúa leyendo