Capítulo 10 El mismo reflejo.

La tarde cayó sobre Miami con un calor pegajoso que se metía en la ropa y en los huesos. Lina subió al auto de Luis con el estómago apretado. No era por la cita. Era por él. Por verlo otra vez. Por estar en la misma habitación, respirando el mismo aire, sabiendo lo que sabía y callándolo todo. Tiago...

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