Capítulo 15 El destino nunca se equivoca.

El día transcurrió con una calma que Lina no recordaba haber sentido en mucho tiempo. El sol de Miami brillaba sobre la mansión de Luis, y el jardín, con sus flores y sus árboles, parecía un refugio perfecto para la tranquilidad que tanto necesitaba. Tiago jugaba sobre el césped, con una tablet nuev...

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