Capítulo 20 El color de la humillación.

Lina madrugó más que nunca. A las cinco de la mañana ya estaba despierta. Se duchó con agua fría para espantar el sueño. Se puso el uniforme que le habían dado ese día en la empresa. Un pantalón oscuro. Una camisa clara. Unos zapatos cómodos. Nada elegante. Nada profesional. Nada que le recordara a ...

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