Capítulo 7 El amor que nunca se fue.

Lina estaba arrodillada junto a la cama de Ignacio, en el cuarto de invitados. Las lágrimas rodaban por sus mejillas sin control. Sus manos temblaban. Acababa de confesarle todo a un hombre dormido. Pero los recuerdos la habían atrapado. Esos que había intentado enterrar durante seis años. Esos que ...

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