Capítulo 6 ——— Capitulo V — Un mundo de diamantes y apariencias.

Aquel apartamento todavía tenía algunos rincones que Amelia no terminaba de sentir suyos.

No porque le faltara espacio ni porque hubiera algo que no le gustara. Al contrario. Cada vez que cruzaba la puerta, seguía sorprendiéndose con la amplitud de la sala, los ventanales que dejaban entrar la luz ...

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