Capítulo 36

Punto de vista de la autora

A la mañana siguiente, Katia se despertó con algo clavándosele en la espalda. Se movió un poco, intentando quitárselo, y luego estiró el brazo hacia atrás para apartar lo que fuera. Lo empujó y eso bajó… pero enseguida rebotó y volvió a subir. ¡Uf! Era incómodo tener eso...

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