Capítulo 5

Chloe estaba atada a una silla.

—Ivy… ¿por qué me ataste? No sé nada de esto… ¿podría ser algún malentendido? —me miró con lástima, las lágrimas resbalándole por el rostro como cuentas rotas.

Me quedé de pie frente a ella, jugando con indiferencia con un cuchillo afilado en la mano.

—No hay nadie...

Inicia sesión y continúa leyendo